Medikuen Ahotsa

En recuerdo a Pilar Marco Garde

In Memoriam
Por ​Patxi García Urra, 
Jefe de tu Servicio de Medicina Intensiva
 
Nuestra compañera Pilar Marco Garde ha fallecido recientemente y es de justicia hacer una reseña en su memoria.

Durante 40 años trabajé con Pilar. Hoy, siento que, además de haberse perdido una brillante médico, personalmente yo he perdido una gran amiga.

Pilar fue pionera y líder en muchas facetas. Creó el Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Donostia (cuando aún no existía la especialidad), lo actualizo y lo aupó hasta ser uno de los de mayor prestigio del Estado.

También fue la primera mujer Jefe de Servicio de la especialidad de Medicina Intensiva y ocupó lugar preferente en las decisiones de la Sociedad Científica de la especialidad de Medicina Intensiva. Y es que siempre fue una luchadora infatigable de los derechos de las mujeres.

Como Jefe de Estudios Postgrado Médico llevó esta actividad a un grado de alta profesionalidad. Tuvo, asimismo, una participación activa en la creación y desarrollo del sistema sanitario actual del Gobierno Vasco y en sus últimos años fue miembro fundador y Presidenta de la Fundación Aubixa, involucrándose en la atención a las personas mayores.

Mujer de carácter, noble y justa, hacía lo que creía que tenía que hacer independientemente de lo más conveniente pare ella. Fue una mujer incansable y enérgica que allá donde iba se hacía notar y cuando se le conocía de cerca se hacía querer.

Tenía una cualidad envidiable: era sumamente crítica, pero siempre constructiva, jamás destructiva. Su sentido de la justicia y la equidad era muy elevado. En sus últimos días luchó porque no se le diera un trato especial sino que aquello que le aplicara a ella se aplicara a todo el mundo y donde vio un defecto lo comunicó para que se intentase subsanar

Probablemente haya personas que no la han comprendido, pero puedo asegurar que siempre se preocupó por todos y especialmente por “los médicos que formó” (entre los cuales me incluyo).

A  lo largo de su carrera profesional logró algo que muy pocos logran: CREDIBILIDAD y RESPETO, tanto de sus colegas y discípulos como de las diferentes  autoridades sanitarias.

En mi opinión, la sociedad ha perdido un baluarte muy importante e imposible de sustituir y puedo afirmar que gracias a ella la medicina actual es mejor tras su paso.

Pilar, MAESTRA, descansa en paz

 

 

Patxi García Urra, Jefe de Servicio de Medicina Intensiva