Medikuen Ahotsa

La feminización de la medicina no es una amenaza

Mujeres y medicina

Aún hoy, cuando casi la mitad de profesionales que ejercen son mujeres, ellas tienen que soportar el ninguneo y la minusvaloración por parte de bastantes pacientes y algunos compañeros

Artículo publicado en Diario Sur, firmado por CARMEN GÓMEZ GONZÁLEZ  y MARÍA JOSÉ TORRES JAÉN, médicas de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Málaga 

«El éxito no es siempre cosa de hombres». Esto es lo que debió pensar la irlandesa Margaret Ann Bulkey cuando puso en marcha su vocación y ganas de estudiar las ciencias médicas para lograr sus objetivos a principios del siglo XIX. Se hizo pasar por hombre para acceder a la facultad de Medicina. Después de unos brillantes estudios se convirtió en oficial médico del éjercito británico donde ejerció como 'cirujano' durante 50 años. Cuando murió, la autopsia reveló que era una mujer pero, a pesar de este hallazgo, fue enterrado como James Barry, el nombre que adoptó para poder ser médico.

En España fue Dolors Aleu Riera la primera mujer que estudió Medicina. Comenzó la carrera en 1874 y tenia que ir a clase escoltada.  En el año 1956 sólo había colegiada en el Colegio de Médicos de Málaga una médica.

Actualmente en Málaga y provincia hay casi la mitad de médicas que de médicos. Exactamente, el Colegio de Médicos tiene colegiadas a 3.983 mujeres, que suponen casi el 50% de la colegiación.

Los datos no mienten. Esta evolución va al alza. Si echamos la vista atrás, hace diez años el Colegio de Médicos tenía 5.717 miembros, de los que 3.444 eran hombres y 2.273, mujeres.

Hace 20 años la diferencia es mucho más acentuada, de 3.933, 2.655 eran hombres y 1.278, mujeres. Si nos vamos a la Facultad de Medicina de Málaga, los datos de feminización son aún mayores. En este curso 2019/2020 hay 1.116 estudiantes, 710 mujeres  

Sin embargo, también es un hecho que el número de mujeres que ocupan cargos directivos en el sistema sanitario es ínfimo comparado con el número total de mujeres que trabajan en hospitales y centros de Atención Primaria. Es una realidad que existe un techo de cristal para que la médica pueda ocupar cargos directivos.

En determinados foros se está identificando la feminización de la medicina como un problema importante para la sostenibilidad del sistema sanitario. Además, los recortes en materia sanitaria, que han llevado a no cubrir de forma sistemática las bajas por maternidad, han generado en los propios compañeros la sensación de que una plantilla formada en su mayoría por mujeres jóvenes puede generar conflicto. Para el Colegio de Médicos es intolerable que la feminización de la medicina se considere como «una grave problemática».

El Colegio de Médicos de Málaga no es ajeno a esta realidad y ha realizado, con profesionales de diferentes perfiles dentro de la Medicina, un trabajo de análisis y valoración de aquellos aspectos y cuestiones entorno a la feminización de la profesión médica y la necesidad de cambios estructurales que dicha feminización ha puesto al descubierto. De este análisis sale a relucir la necesidad de abrir el debate sobre la puesta en marcha de un modelo laboral sostenible, que sea capaz de dar respuesta e integrar todos aquellos cambios que el perfil de trabajadores y profesionales ha experimentado, entre los cuales se encuentra la feminización de la profesión.

Hasta ahora, las médicas han entrado a formar parte de un sistema profesional organizado bajo una visión del mundo y de las relaciones sociales centradas desde el punto de vista masculino, válido en aquel entonces ya que la mayoría de médicos eran hombres. No procede ahora la crítica de este sistema. Simplemente, hay que tomar conciencia de que no se adecua a la realidad y es necesario transformarlo. En definitiva, se trata de transformar lo que ya no funciona.

La igualdad es un patrimonio social y quien no lo considere así se excluye, se inhabilita. Los consensos entre hombres y mujeres de bien han sido siempre fructíferos. Hay que educar no solo a la infancia sino a la sociedad en valores, en igualdad, en convivencia respetuosa y pacífica. En la historia de la Medicina existen muchos referentes, mujeres que lucharon por romper el techo de cristal y, ahora más que nunca, la mujer salta todas las barreras y techos que se encuentran en su camino. Es más, lo han convertido en fuente de motivación para hacer visible su talento y plantar cara ante quien quiera obviar su capacidad. La realidad es que una médica no es un problema sino una solución. Eso lo saben bien sus pacientes.

El mes que viene se celebra el Día Internacional de la Mujer. Cada 8 de marzo, miles de mujeres salen a la calle para reivindicar una igualdad que, por desgracia, aún no existe. Miles de hombres se siguen preguntando, por desgracia también, el porqué de esas reivindicaciones.

El año pasado, y con motivo del 8M, el Colegio de Médicos de Málaga lanzó una campaña en redes sociales –que tuvo un éxito sin precedentes con miles de 'Me gusta'– bajo el lema 'No me llames niña, soy tu médica'. Aún hoy, cuando casi la mitad de profesionales que ejercen son mujeres, ellas tienen que soportar el ninguneo y la minusvaloración por parte de bastantes pacientes y algunos compañeros. Sólo por el hecho de ser mujer.

Los sistemas sanitarios, y la sociedad en general, tienen la responsabilidad y el reto de adaptarse a la nueva realidad –en lugar de negarla– y favorecer el desarrollo profesional de los y las profesionales que lo componen sin distinción de género. 

Médicas de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Málaga

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