Entrevista a Ana Herranz, estudiante de medicina y beneficiaria de una beca de orfandad
Reportajes
Entrevistamos a Ana Herranz, estudiante de medicina y beneficiaria de una beca de orfandad de la Protección Social de la Organización Médica Colegial, gracias a que su padre, médico, era socio protector de la Fundación.
- Cuéntanos brevemente quién eres (edad, estudios, donde vives…)
Soy Ana Herranz, tengo 24 años y soy estudiante de sexto de Medicina en la Universidad de Navarra. Actualmente estudio y vivo en Pamplona, aunque soy de Donostia.
- ¿Cuándo empezó tu relación con la Fundación para la Protección Social de la OMC y debido a qué?
Mi relación con la Fundación comenzó en Julio de 2023, tras el fallecimiento de mi aita por enfermedad. A raíz de esa situación, iniciamos diversas gestiones administrativas en el Colegio de Médicos, donde nos informaron de la posibilidad de solicitar una beca por orfandad para estudios oficiales. En ese momento acababa de finalizar tercero de Medicina, por lo que solicité la ayuda para el siguiente curso, ya que cumplía todos los requisitos establecidos.
- ¿Cómo te ha ayudado la Fundación para la Protección Social?
La Fundación para la Protección Social me concedió la beca previamente mencionada, dada la inversión que supone mi formación actual. He recibido la ayuda con un doble sentido de responsabilidad: por un lado, como un respaldo que ayuda a amortiguar la carga económica, y por otro, como una motivación para dar lo mejor de mí a nivel académico, en agradecimiento a la solidaridad de los colegiados que hacen posible este tipo de ayudas.
- ¿Qué crees que ha supuesto para ti esa ayuda?
La ayuda a supuesto un soporte tanto económico, como emocional para poder seguir avanzando en mi formación, que ahora mismo es mi principal objetivo. Siento que, a través de la Fundación, el espíritu de servicio y el compromiso que mi aita siempre me transmitió sigue presente, acompañándome en mi camino profesional.
- ¿Qué opinión tienes de que exista esta Fundación para ayudar a médicos y a sus familias?
Me parece muy importante que exista una institución así dentro de la profesión médica, ya que refleja un compromiso real con el cuidado no solo de los pacientes, sino de los propios compañeros y sus familias. Es una muestra de solidaridad y del sentido de comunidad que caracteriza a esta profesión.
- En tu caso, has decidido estudiar medicina. ¿Qué te llevó a ello?
Decidí estudiar Medicina por vocación de servicio y por el interés, desde pequeña, de intentar ayudar a las personas en momentos de vulnerabilidad. Además, he crecido en un entorno familiar vinculado en gran parte, al ámbito sanitario, lo que ha reforzado esa motivación y me ha inspirado a seguir este camino.
- ¿En qué momento de tu carrera estás y cuál es tu deseo?
Actualmente estoy en sexto de carrera, en el último trimestre, por lo que me encuentro ya en la recta final. Mi prioridad es completar mi formación de grado y llegar lo mejor preparada posible al examen MIR, que es el próximo paso al que me enfrento.
Mi deseo es formarme lo mejor posible para llegar a ser una buena profesional, competente, comprometida y cercana con los pacientes. Me atraen especialmente aquellas especialidades con un trato más directo y continuado con las personas, que me permita tener un impacto directo en la vida de los pacientes.
- Como médica, ¿qué les dirías a los compañeros que no le dan importancia a esta Fundación o que desconocen sus prestaciones?
Principalmente les diría que merece la pena informarse y conocer las diversas ayudas que ofrece la Fundación, porque es una red de apoyo importante dentro de la profesión.
Muchas veces no somos conscientes de estas realidades hasta que nos tocan de cerca, y cuando ocurre, contar con estos recursos puede marcar una diferencia.
