Reseña del libro SIETE CASAS VACÍAS
CULTURA
Siete casas vacías son siete relatos en que los personajes expresan miedo, inquietud y desasosiego a partir de hechos cotidianos y reales que generan un desconcierto extraño.
Todas las historias tienen en común la pérdida y el vacío. La búsqueda de identidad. Las casas, símbolo de protección, aquí, se convierten en espejos de los estados emocionales de sus personajes. La autora enfatiza la fragilidad de los lazos familiares y los fantasmas de duelos no resueltos que se perpetúan.
La escritora es maestra en generar una incomodidad que continúa después de terminar su lectura. Utiliza una prosa concisa de frases breves de alto contenido emocional. Es meticulosa en los espacios personales y muestra la vulnerabilidad de las relaciones humanas. Con una narrativa hábil arrastra a sus lectores a una introspección inquieta. De algún modo, consigue esa atmósfera “hitchcockiana”, si se admite este palabro, en todos sus relatos.
Samanta Schweblin, nació en 1978 Buenos Aires, Argentina y vive en Berlín desde 2012 donde imparte talleres de escritura. Defensora de los relatos breves, tal como explicó en la entrevista de “Literaktum 2025” en Donostia, a los que concede el mismo mérito, o más, que a una novela extensa. Ha sido traducida a cuarenta idiomas.
Siete casas vacías es su tercer libro, publicado en 2015 con el que obtuvo IV premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero. En 2022 recibió el Premio Nacional del Libro.
Marisa Gutiérrez, médica de familia jubilada
