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He quedado en el Gym: el peligro de los Anabolizantes en los jóvenes

Reportajes

Para muchos adolescentes, decidir ir al gimnasio es parte de un proceso de autodescubrimiento y construcción de identidad, pues en esta etapa, buscan pertenecer y ser aceptados por su grupo de amigos, lo que los lleva a interesarse por actividades que consideran socialmente valoradas, como el gimnasio.

Además, los estereotipos socioculturales que muestran el cuerpo esculpido como algo “deseable”, influyen mucho en los adolescentes. Más allá de cómo se sienten con ellos mismos, hay una forma de entender la musculatura del cuerpo como algo hipervalorado.

Y si a todo esto le sumamos los continuos impactos publicitarios que reciben a través de las RRSS, un medio por el que se desenvuelven fácilmente nuestros jóvenes, encontramos el riesgo de que caigan en la seductora promesa que lanzan muchos influencers que intentan vender y convencer de que sus cuerpos son fruto de una rutina full body mágica (una combinación de ejercicio, batidos y una dieta equilibrada rica en verduras). Pero que pueden ocultar la realidad, que esos cuerpos de los que presumen, han sido sometidos a la toma de sustancias anabolizantes.

Y de nuevo en las RRSS cada vez resulta más sencillo encontrar dónde comprar este tipo de sustancias, sin control alguno.

Los médicos estamos observando cómo en los últimos años están creciendo los problemas de salud en personas jóvenes, como consecuencia de la toma de sustancias anabolizantes.

Y es que obtener resultados rápidos y con menos esfuerzo puede suponer un reclamo ideal para que los más jóvenes decidan iniciarse en la toma de anabolizantes obviando los graves efectos para la salud que estos tienen.

Los primeros efectos secundarios son la ginecomastia (agrandamiento de las glándulas mamarias en el hombre), el acné y la infertilidad.

Luego están las enfermedades “silenciosas”, aquellas que apenas tienen síntomas y que cuando dan la cara es porque la enfermedad está ya avanzada. Con el uso de esteroides se produce un aumento de la tensión arterial, un aumento de la glucemia y un aumento del colesterol. También existen efectos secundarios a nivel del músculo cardíaco: el corazón se hace más grande y late peor, también pueden aparecer fibrosis que entorpecen los impulsos eléctricos provocando arritmias.

A nivel renal se produce una esclerosis del riñón que va empeorando la función renal hasta que la persona si no actúa en consecuencia puede acabar en diálisis o entrar en lista para el trasplante renal.

Además, puede haber problemas en el hígado dando lugar a adenomas en el mismo afectando a sus funciones.

También afecta al tiempo de reacción, cuya ralentización puede estar asociada a la aparición de problemas de tipo neurodegenerativo como la demencia o el alzheimer.

Hacer ejercicio físico y socializar con los amigos es muy beneficioso para nuestros jóvenes, pero los padres hemos de estar atentos a los riesgos que implica esta moda y hablar de ellos con nuestros hijos, asegurarse de que no se estén dejando llevar por las tendencias en las RRSS, que conocen los riesgos del uso de anabolizantes, que no persigan ideales irreales o resultados inmediatos y que las rutinas de ejercicio que lleven a cabo sean supervisadas por expertos.

Belén Alonso, secretaria general COMGI