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Comunicado de la Junta de Gobierno COMGI

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Ante la reforma del Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad, el Colegio de Médicos de Gipuzkoa se suma una vez más a los que apoyan la elaboración de un código normativo único para los facultativos. 

El citado anteproyecto de ley “no solo es un tema laboral”, sino un estatuto que “enmarca al ejercicio de la profesión médica”.

Por lo tanto, desde el COMGI reiteramos la reivindicación de los siguientes aspectos a los que hace mención el anteproyecto de ley:

1º LA CLASIFICACION PROFESIONAL, RECONOCIMIENTO DEL GRUPO PROFESIONAL A1+

El Colegio de Médicos de Gipuzkoa defiende la importancia de que los profesionales médicos sean reconocidos con la clasificación profesional A1+, poniendo en valor no sólo su formación de grado máster y especialidad, sino también sus competencias y las responsabilidades específicas y únicas que asumen en el sistema de salud.

La carrera de Medicina, que se extiende a seis años (a lo que hay que sumar entre cuatro y cinco años de especialidad que es algo obligatorio para ejercer en el sistema público de salud), no puede equipararse a otras formaciones: la de Medicina no un grado estándar (4 años y 240 créditos), sino que equivale a un grado más máster por su carga lectiva y nivel de especialización (6 años y 360 créditos).

Por tanto, defendemos que los profesionales médicos tengan una clasificación acorde con su realidad formativa y de funciones.

2º RECONOCIMIENTO DE NUESTRA PROFESION COMO PROFESION DE RIESGO

El Colegio se suma a la petición de diferentes organizaciones médicas y solicita que la profesión médica sea reconocida como profesión de riesgo.

Consideramos que las y los médicos enfrentan diversos riesgos en su labor diaria, como la exposición a patógenos, la carga de trabajo extenuante, largas jornadas de trabajo y turnos nocturnos, toma de decisiones críticas bajo presión, estrés emocional y exposición a situaciones de vida o muerte o la responsabilidad legal que puede suponer una mala praxis, entre otros. Esta reivindicación cogió fuerza durante la pandemia de COVID-19, que puso de manifiesto todos estos riesgos y mostró claramente la vulnerabilidad de los profesionales médicos. 

Este reconocimiento traería consigo una mayor protección social para los profesionales médicos, reconociendo los riesgos específicos de su labor.

3º LOS TIEMPOS DE DESCANSO (JORNADA LABORAL Y CONCILIACION)

La norma propuesta no sólo no elimina la obligatoriedad de hacer guardias, tampoco las regula con ninguna de las propuestas del colectivo médico: no contabiliza esas horas como tiempo trabajado para la jubilación, la retribución de las guardias sigue siendo inferior a la de la hora ordinaria, siguen sin regularse las guardias localizadas, mantiene para los médicos una jornada obligatoria de 48 horas y plantea una jornada especial de hasta 150 horas más; no computa las horas de descanso diario semanal post-guardia y obliga a su recuperación, etc.

Desde el Colegio de Médicos solicitamos que se establezcan límites razonables de cargas de trabajo tanto en las jornadas de trabajo como en las guardias y descansos.

Conclusión: un estatuto marco propio

Todos estos aspectos no hacen más que reiterar la necesidad de tener un estatuto marco propio para los médicos. Ya el estatuto marco actual del año 2003 en su artículo 3 exponía la necesidad de una normativa específica en función de la profesión o grupo profesional, y que a día de hoy no se ha llevado a la práctica.

Es por ello que desde el COMGI apoyamos no solo la redacción de un Estatuto Marco propio de la profesión médica, sino que también se haga efectivo en el quehacer diario de los profesionales médicos.