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Qué hay de ciencia en… en los parches de aceite de ricino o castor oil?

Qué hay de ciencia en…

Aunque se ha popularizado su uso a través de las RRSS en forma de parches que se ponen en el estómago u el ombligo y que prometen desinflamar el abdomen, ayudar a la digestión, aliviar molestias e incluso romper tumores, no elimina toxinas, no quema grasa ni mejora la fertilidad, y mucho menos tiene acción antitumoral. 

¿Desintoxica el hígado? No existe evidencia científica sólida que respalde que el aceite de ricino «desintoxique» el cuerpo o el hígado. El cuerpo ya cuenta con mecanismos naturales (hígado y riñones) para eliminar toxinas, y la aplicación tópica de aceite de ricino no influye en la función hepática.

De hecho, tomar grandes cantidades puede causar náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Está contraindicado durante el embarazo, ya que puede inducir el parto.

Aceite de ricino como laxante: aunque esté aprobado su uso como laxante natural para el alivio del estreñimiento temporal, ya que se adhiere a los intestinos provocando contracciones musculares que ayudan a la evacuación, usarlo a corto plazo puede causar diarrea intensa, y abusar de él puede provocar estreñimiento crónico. De hecho, el aceite de ricino ha perdido popularidad, y ya apenas se recomienda su uso como laxante desde hace más de 50 años porque hay muchas opciones más efectivas y con menos efectos secundarios.

Aceite de ricino para la piel y el cabello: el ácido ricinoleico puede ayudar a retener la humedad en la pie, y se utiliza como ingrediente de algunos cosméticos. Pero eso no significa que haya que usar aceite de ricino puro como producto de cuidado de la piel, ya que aplicarlo puro puede causar irritación y reacciones alérgicas como dermatitis de contacto”.

Aceite de ricino para la salud ocular: Hay quien dice que Cleopatra lo usaba para blanquear los ojos, y eso ha hecho creer a algunos que mejora la salud ocular afirmando incluso que mejora la vista e incluso cura el glaucoma.

Ninguna de estas afirmaciones tiene evidencia científica, y sin embargo poner aceite de ricino en los ojos conlleva riesgos, pudiendo causar irritación, dolor, visión borrosa e incluso quemaduras químicas.

CONSEJOS PARA NO CAER EN TERAPIAS SIN EVIDENCIA CIENTÍFICA

  • Busca la Fuente: ¿De dónde viene la información? ¿Es un estudio científico? ¿Qué bibliografía se aporta?
  • Sé Escéptico: Desarrolla una mentalidad crítica y cuestiona las afirmaciones, especialmente si carecen de una explicación lógica o científica.
  • Examina las Afirmaciones: ¿Promete resultados demasiado buenos para ser verdad? ¿Utiliza lenguaje sensacionalista?
  • Consulta a Expertos: Antes de adoptar una nueva moda, especialmente en temas de salud, consulta a profesionales cualificados.

No eliminan toxinas, no queman grasa ni mejoran la fertilidad, y mucho menos tienen acción antitumoral.