María Aranzazu Zaldua Arrieta, Colegiada de Honor 2026
Reportajes
El pasado sábado 31 de octubre, coincidiendo con el Día de la Profesión Médica, se realizó el homenaje a la Colegiada de Honor de este año 2026: la doctora María Aranzazu Zaldua Arrieta.
Nacida en en Orio en 1934, siempre tuvo por la medicina, pero su padre la obligó a realizar estudios empresariales para trabajar en la empresa familiar. Cuando terminó sus estudios de Peritaje Mercantil, ella seguía con la mente puesta en el mundo sanitario lo que le llevó a decirle a su padre que la dejase acudir a unas clases que se daban en el Dispensario de Santa Isabel, ubicado en la calle San Francisco esquina con Bermingham.
Era un establecimiento médico benéfico creado en 1909 que brindaba atención médica y farmacéutica completamente gratuita a personas sin recursos. Ese fue su primer contacto con la medicina y fue aquí donde conoció a su gran amor, ZERU, como ella le llamaba, el Dr. Agustín Sánchez Martín.
Al casarse, abrieron la consulta de Obstetricia y Ginecología en la vivienda céntrica en la que habitaban y comenzaron su trayectoria profesional juntos: partos, cesáreas y urgencias…. Mirentxu obtuvo entonces el título de ATS pero ella seguía persiguiendo su sueño de convertirse en médico… Él, lejos de desanimarla, le transmitió más vocación si cabe y le animó a conseguir su meta. Y finalmente, con 40 años, se matriculó en la universidad en Bilbao, a donde iba y venía con compañeros de carrera en su Renault 5. Consiguió licenciarse y además se tituló en Medicina Familiar y Comunitaria, en Dirección Médica de Hospitales y como colofón final obtuvo el título de Especialista en Ginecología Y Obstetricia.
Ellos dos, juntos como siempre, fueron parte de la colocación de la primera piedra de Policlínica Gipuzkoa y formaron el equipo de su especialidad.
Hoy, lleva una vida tranquila, siempre rodeada de su familia y con muestras de cariño de todas las personas sin excepción, que han trabajado con ella. Todavía hay pacientes que le paran por la calle para saludarle y agradecerle las maravillas de cicatrices que tienen en sus mamas o vientres, gracias a que ella siempre se quedaba a coser con tanta delicadeza al finalizar las intervenciones quirúrgicas.
Ella, Mirentxu, Dra. Zaldua, es ejemplo de una vida repleta de trabajo, esfuerzo, responsabilidad y satisfacciones, pero sobre todo es un ejemplo de que los sueños acaban por cumplirse.
Zorionak Mirentxu por ser nuestra Colegiada de Honor 2026.
