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Un menor nivel socioeconómico con estilos de vida poco saludables aumenta el riesgo de demencia hasta un 440%

Tribuna Abierta

Irakurri euskaraz

A día 19 de diciembre de 2023,

El deterioro cognitivo es uno de los grandes retos sociosanitarios del siglo XXI. Cuando el deterioro cognitivo tiene una repercusión funcional, una merma significativa sobre la autonomía de la persona (afectando primero a actividades instrumentales antes que a las básicas de la vida diaria), es cuando se habla de demencia. Se define la demencia como de inicio tardío, la más frecuente de todas, aquella que debuta a partir de los 65 años.

En la actualidad se defiende que más de un tercio de los casos de demencia de inicio tardío podrían ser potencialmente evitables mediante la promoción de hábitos de vida saludables (control estricto de factores de riesgo cardiovascular, la realización de un entrenamiento cognitivo, promoción de la actividad física, mejorar la adherencia a una dieta saludable y cuidar la salud socioemocional). Ello ha dado lugar a la puesta en marcha de iniciativas, ensayos clínicos no farmacológicos aplicados a personas con alto riesgo de desarrollar demencia (fundamentalmente demencia de inicio tardío), que pretenden demostrar el efecto preventivo de una intervención multimodal que tiene como propósito la promoción de los hábitos de vida cerebrosaludables (iniciativas englobadas en la metodología tipo FINGER) (Rosenberg A, et al. Multidomain Interventions to Prevent Cognitive Impairment, Alzheimer's Disease, and Dementia: From FINGER to World-Wide FINGERS. J Prev Alzheimers Dis. 2020;7(1):29-36. doi: 10.14283/jpad.2019.41).

Recientemente se ha publicado un trabajo de cohortes prospectivo con un seguimiento medio superior a 10 años de más de 500.000 personas (aproximadamente 50% con edad a la finalización de seguimiento menor a 65 años), que ha permitido analizar por primera vez en detalle cómo no sólo unos determinados hábitos de vida, sino que también el estatus socioeconómico tiene un impacto directo sobre el riesgo individual de demencia, incluso más en los casos de debut precoz que de tardío (Li R, et al. Associations of socioeconomic status and healthy lifestyle with incident early-onset and late-onset dementia: a prospective cohort study. Lancet Healthy Longev. 2023 Dec;4(12):e693-e702. doi: 10.1016/S2666-7568(23)00211-8). El trabajo en cuestión, realizado con los datos del Biobanco de Reino Unido, demuestra que un menor estatus socioeconómico (definido por nivel de educación, profesión, ocupación laboral, e ingresos) tienen un riesgo hasta 3 veces superior para desarrollar demencia de inicio precoz, siendo el impacto menor, aunque significativo en los casos de debut tardío. Si coexisten un menor nivel socioeconómico con estilos de vida poco saludables el riesgo de demencia de inicio precoz parece incrementarse hasta un 440%. 

El efecto negativo del estatus socioeconómico no sólo se justifica por la repercusión negativa sobre los hábitos de vida (por ejemplo, mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular), de hecho, parece justificar menos del 12% del incremento de riesgo de las demencias de inicio precoz y sólo hasta el 25% en las demencias de inicio tardío. Por tanto, si bien las estrategias de promoción de estilos de vida cerebrosaludables que se están instaurando en la edad adulta tardía parecen ser muy prometedoras, y coste-eficientes desde la perspectiva de salud pública, no son suficientes.  

Es hora de tomar medidas para reducir al mínimo posible la brecha socioeconómica de nuestro territorio y fomentar la promoción de hábitos de vida saludables desde los primeros años de vida. Educar sobre la importancia de una buena adherencia a la dieta mediterránea, la incorporación de la actividad física a nuestra rutina, vigilar periódicamente los factores de riesgo cardiovascular, no iniciarse en hábitos tóxicos, cuidar nuestra salud socioemocional y mantenernos cognitivamente activos (se ha llegado a decir que dos años más de escolaridad reglada pueden demorar el inicio de los síntomas tanto de debut precoz como tardío) es algo que hay que inculcar desde la infancia.

Miren Altuna Azkargorta, neuróloga.

Miren Altuna Azkargorta, neuróloga