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Beatriz Sever: El profesional médico suele desconocer la transexualidad y no sabe cómo acompañarnos

Entrevistas

Beatriz Sever es portavoz de Naizen, Asociación de Familiares de Menores Transexuales. En unas semanas participará en la charla con expertos titulada Abordaje de la transexualidad que va a impartir la Fundación COMGI, una sesión que tiene como objetivo formar a profesionales médicos (sobre todo pediatras y médicos/as de familia) para que aborden las consultas de transexualidad de manera adecuada.

  • ¿Qué importancia/papel tiene el sistema de salud para una persona (niño, adolescente o adulto) transexual?

Durante la infancia lo único que necesitan es que su pediatra, al igual que el resto de su entorno, les trate como quien son. Sí es importante que tenga en cuenta su especificidad para poder derivarle al llegar al Tanner II a la Unidad de Identidad de Género (UIG), si es que expresara malestar con el desarrollo de características sexuales secundarias. Allí recibirá bloqueo con análogos de GnRh.

Durante la adolescencia lo más habitual es que quieran tratamientos de hormonación cruzada, aunque no siempre será así. Hoy en día estos procesos se llevan desde la UIG, pero al tiempo, pasada la fase inicial, se harán los controles desde Atención Primaria, para lo que va a hacer falta que quienes les atiendan tengan conocimientos actualizados sobre transexualidad.

En este sentido, es de vital importancia la formación de profesionales de atención primaria para poder dar respuesta a aquellas familias que acuden con dudas respecto a ciertos indicios que están observando. En muchas ocasiones acudimos a pediatría en busca de ayuda y ocurre que se ven incapaces de acompañar puesto que no han recibido formación al respecto.

  • ¿Cómo es actualmente el abordaje de la transexualidad en Euskadi desde el punto de vista médico? ¿Si no es el correcto, hacia dónde debemos caminar?

Actualmente las personas transexuales que solicitan bloqueo, hormonación cruzada o –a partir de los 18 años- cirugías, son atendidas en la UIG del Hospital de Cruces. Aquí, aún deben pasar necesariamente por psiquiatría para un despistaje. Sólo una vez que la psiquiatra da el visto bueno, podrán suministrar el tratamiento requerido desde endocrinología, bajo los correspondientes controles médicos. En la mayoría de los casos se hará un seguimiento con visitas periódicas a la unidad, dependiendo de las características de cada persona.

Actualmente, también se está ayudando desde la propia unidad, especialmente desde endocrinología, a algunas familias a comprender lo que su hija o hijo está expresando, qué ocurre y qué necesita. Desde Naizen pensamos que es hacía ahí donde debe caminar la UIG, a ofrecer un acompañamiento adaptado a cada circunstancia y que la figura de la psiquiatra sea una opción para quienes así lo soliciten y no la puerta de entrada a los tratamientos endocrinológicos. Además, creemos que el seguimiento periódico podría hacerse desde los centros de primaria sin necesidad de acudir a la UIG.

  • ¿Cuáles son las principales barreras o dificultades con las que se encuentra una persona transexual en el sistema de salud?

En cuanto a la atención específica por su circunstancia, la percepción de las personas transexuales es que en el momento en el que han de pasar por psiquiatría se les cuestiona: deben demostrar quienes son en lugar de ser atendidas como el resto de la población. En muchas ocasiones han venido expresando que no se sienten acompañadas. Sin embargo, hay una mayor satisfacción en cuanto a cómo ha mejorado la atención endocrinológica.

Con respecto a la atención del sistema de salud en general, la mayor dificultad es el desconocimiento de los profesionales sobre la transexualidad: no saben cómo derivar ni a dónde, no les llaman por su nombre expresado, etc. Además de esto, muchos chicos tienen miedo a la hora de acudir a ginecología por la experiencia del trato recibido.

  • ¿Cuáles son las principales equivocaciones o carencias cuando se aborda este tema en una consulta?

En estos momentos la mayoría de los profesionales no ha recibido ninguna formación en torno a la transexualidad más allá de abordarlo como una patología psiquiátrica en esta asignatura de la carrera. Por tanto, suelen expresar que no sabrían qué decir a una familia o joven que acude con dudas al respecto. Es habitual que desconozcan incluso que existe un protocolo. Afortunadamente, ya son pocas las veces que les derivan a Salud Mental.

  • ¿Qué importancia tiene la formación de los profesionales médicos para un correcto abordaje?

Ciertos conocimientos al respecto permitirían facilitar los tránsitos a edades más tempranas orientando a las familias cuando hay casos que pudieran corresponderse con esta circunstancia. La figura del pediatra o del médico/a de familia es un referente para muchas personas y las pautas que puedan darles van a ser tomadas en consideración.

Recordemos que los estudios indican que cuanto antes se lleven a cabo los tránsitos, es decir, cuánto antes puedan esas personas vivir como quienes realmente son, mejores serán los indicadores de salud y bienestar. Si queremos que los altos índices de autolesiones, cuadros de ansiedad y depresión e intentos de suicidio en la población transexual bajen, tenemos que contar con profesionales médicos que faciliten información y apoyo desde los primeros momentos.

Enlaces de interés:

Charla con expertos: Abordaje de la transexualidad infantil

Naizen